Tenista chilena “compró” un lugar en el ranking WTA

La Financiera de nombre “Moneda” que auspicia el Women’s Circuit de Rosario, torneo de la WTA que reparte 25.000 dólares además de puntos para el ranking femenino del tenis mundial.
Hasta ahí, nada extraño. Excepto que la empresa es de la chilena Andrea Paredes, quien gracias a su participación comercial en el campeonato recibió un wild card para el cuadro principal de la competencia.
Lo anterior, según publica el portal ESPNdeportes.com en una crítica revisión de lo sucedido, no sólo significa que Paredes “compró” su participación, sino que por el hecho de jugar sumará un punto WTA, el cual la pondrá en el ranking por primera vez en su carrera.
Hasta ayer, la chilena tenía dos puntos a su haber, y según las reglas de la asociación mundial, al sumar un tercer punto aparece inmediatamente en el listado, lo cual la dejaría inscrita en las etapas clasificatorias de algunos torneos más pequeños.
Para agravar más la situación, la nota explica que Paredes había sumado sus otros dos puntos de la misma forma, auspiciando a través de “Moneda” un torneo en Buenos Aires y otro en Brasil.
En ambas oportunidades, su camino llegó hasta la primera ronda, perdiendo por 6-0 y 6-0. Ayer, en Rosario, no fue la excepción: la argentina María Irigoyen la dejó en el camino sin ceder ningún juego.
A pesar de la derrota, el próximo lunes Paredes se unirá aunque sea por un par de meses a las otras seis chilenas que tienen un lugar en el ranking de la WTA. Y a pesar de aparecer en lo más bajo, tendrá la ubicación más polémica de todas.
Una carrera “polémica”
Nacida como Ernesto, en el año 2000 se somete a un cambio de sexo y comienza una dura batalla para poder jugar en los torneos femeninos.
Hace algunos años, declaró que en Chile le “habían cerrado todas las puertas para entrenar”, pero que encontró en Renee Richards su gran inspiración.
Al igual que ella, Richards tuvo problemas para jugar en el circuito femenino luego de un cambio de sexo, pero ganó a través de la justicia su derecho a competir.
En el caso de Paredes, la Federación Internacional de Tenis decidió “autorizarla” luego de que les mostraran la documentación de su operación y sus tratamientos hormonales.
“Los comentarios no me molestan”, decía la chilena hace un par de años. “Voy a seguir jugando tenis”.

“Moneda” es el nombre de la finaciera que auspicia el Women’s Circuit de Rosario, torneo de la WTA que reparte 25.000 dólares además de puntos para el ranking femenino del tenis mundial.
Hasta ahí, nada extraño. Excepto que la empresa es de la chilena Andrea Paredes, quien gracias a su participación comercial en el campeonato recibió un wild card para el cuadro principal de la competencia.
Lo anterior, según publica el portal ESPNdeportes.com en una crítica revisión de lo sucedido, no sólo significa que Paredes “compró” su participación, sino que por el hecho de jugar sumará un punto WTA, el cual la pondrá en el ranking por primera vez en su carrera.
Hasta ayer, la chilena tenía dos puntos a su haber, y según las reglas de la asociación mundial, al sumar un tercer punto aparece inmediatamente en el listado, lo cual la dejaría inscrita en las etapas clasificatorias de algunos torneos más pequeños.
Para agravar más la situación, la nota explica que Paredes había sumado sus otros dos puntos de la misma forma, auspiciando a través de “Moneda” un torneo en Buenos Aires y otro en Brasil.
En ambas oportunidades, su camino llegó hasta la primera ronda, perdiendo por 6-0 y 6-0. Ayer, en Rosario, no fue la excepción: la argentina María Irigoyen la dejó en el camino sin ceder ningún juego.
A pesar de la derrota, el próximo lunes Paredes se unirá aunque sea por un par de meses a las otras seis chilenas que tienen un lugar en el ranking de la WTA. Y a pesar de aparecer en lo más bajo, tendrá la ubicación más polémica de todas.
Una carrera “polémica”
Nacida como Ernesto, en el año 2000 se somete a un cambio de sexo y comienza una dura batalla para poder jugar en los torneos femeninos.
Hace algunos años, declaró que en Chile le “habían cerrado todas las puertas para entrenar”, pero que encontró en Renee Richards su gran inspiración.
Al igual que ella, Richards tuvo problemas para jugar en el circuito femenino luego de un cambio de sexo, pero ganó a través de la justicia su derecho a competir.
En el caso de Paredes, la Federación Internacional de Tenis decidió “autorizarla” luego de que les mostraran la documentación de su operación y sus tratamientos hormonales.
“Los comentarios no me molestan”, decía la chilena hace un par de años. “Voy a seguir jugando tenis”.

Los comentarios están cerrados.